Cultura

El ajolote convertido en icono: la pregunta de Melanie Smith en el IVAM

Axolotl y Tixinda sitúan en València una contradicción: una especie puede perder su mundo mientras su imagen gana presencia en el nuestro.

Un animal puede multiplicarse en billetes, aplicaciones y objetos sin que esa visibilidad proteja el lugar donde vive. Esa es la contradicción que recorre Solo una cosa era extraña, seguir pensando como antes, la exposición de Melanie Smith abierta en el IVAM de València hasta el 10 de enero de 2027. El museo reúne Axolotl y Tixinda, dos proyectos de 2025, bajo el comisariado de Helena Chávez Mac Gregor.

Reconocer un animal no equivale a conocer su mundo

El ajolote sirve aquí para separar dos formas de presencia: la del ser vivo y la de su representación. En la presentación, el IVAM contrapone la situación crítica del anfibio en su hábitat natural a su circulación como símbolo comercial y afectivo de Ciudad de México. La comisaria plantea además la diferencia entre conservar individuos en tanques y conservar una especie dentro de sus relaciones ecológicas.

La exposición traslada esa pregunta a pinturas, dibujos, esculturas y vídeo. Según la descripción institucional, un archipiélago central organiza los dos proyectos y una pantalla reproduce imágenes en bucle. El dispositivo reúne medios distintos para examinar una misma dificultad: representar otra forma de vida sin reducirla a un emblema reconocible.

El púrpura también tiene una procedencia

Tixinda se aproxima al caracol púrpura y a su relación con la producción de color. El cambio de animal desplaza el problema: del icono reproducido a la materia utilizada para fabricar imágenes y objetos. El propio título del proyecto conserva el nombre del molusco, de modo que el color deja de parecer una cualidad sin origen.

Leídos juntos, los dos trabajos permiten formular una pregunta que va más allá de la ilustración de la crisis ambiental: ¿qué desaparece cuando una cultura retiene el aspecto o la utilidad de un animal, pero deja fuera las condiciones de su existencia? Es una lectura de los materiales presentados por el museo, no una conclusión científica sobre las especies.

Qué relación tiene con València

La muestra está integrada en Museo Anfibio, el programa con el que el IVAM se define como una institución mediadora entre territorios físicos y simbólicos. Incluye exposiciones, acciones, trabajo con artistas y una línea editorial. Esa continuidad sitúa a Smith dentro de una pregunta institucional sobre cómo relacionar cultura y otras formas de vida, en lugar de aislarla como una exposición de animales.

El resultado documental más interesante es esa doble escala: una investigación artística concreta y un museo que adopta la figura del anfibio para describirse. La distinción que propone es concreta: reconocer la forma de un animal no explica por sí solo cómo vive ni qué relaciones necesita para seguir existiendo.

Fuentes: IVAM: ficha de la exposición de Melanie Smith; IVAM: presentación y descripción del montaje; IVAM: qué propone Museo Anfibio.

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